Estrés, ansiedad, nervios, tensión, rabia o desesperación. Un viaje puede convertirse en una pesadilla en lugar de una actividad de ocio, en caso de no tener en cuenta determinados aspectos antes de ponerse al volante.

Los atascos en la operación salida y en la operación retorno son muy habituales y el conductor juega un papel fundamental para reducir este gran inconveniente sobre el asfalto.

En primer lugar, el reloj se convertirá en el mejor aliado. Intenta salir lo más temprano posible para ir más cómodo por la carretera y para evitar atascos así como posibles accidentes. Las horas escogidas por la mayoría suelen ser entre las 11:00 y las 12:00, y es cuando más afluencia de tráfico encontrarás por carretera.

Otro consejo es la elección de la fecha para realizar un viaje. Los puentes, el verano, la Semana Santa y las navidades son fechas marcadas en el calendario de la mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, cualquier fin de semana es ideal para disfrutar de un viaje. Si las obligaciones laborales lo permiten, es preferible preparar la escapada en fechas no festivas.

Además, el seguimiento de la DGT y los telediarios es también muy importante para tener información actualizada del tráfico en todo momento de cuál es el estado de nuestras carreteras. Así, en caso de que el camino escogido se colapse, se podrá realizar un itinerario alternativo. En contra de lo que se podría pensar, suele merecer la pena una ruta más larga si el tráfico es menor. El coche y la tranquilidad del conductor (y de los pasajeros) lo agradecerán.

Extreme precauciones

El vehículo debe ser revisado antes de partir. El estado de los neumáticos se antoja primordial. Un deterioro o una presión inadecuada aumentan el riesgo de accidentes, una circunstancia no deseada que, lógicamente, hay que evitar por todos los medios posibles. Tampoco se debe ralentizar el tráfico abusando de una circulación por el carril izquierdo.

Si nos encontramos un accidente en la carretera, debemos evitar el «efecto mirón» es decir, reducir la velocidad cuando llegamos a la altura del accidente para ver qué ha pasado, esto puede provocar más accidentes y además creará retenciones perjudicando al resto de conductores de la vía. Si los servicios de ayuda/emergencia ya se han personado en el lugar del accidente deberemos circular con normalidad y evitar crear más inconvenientes de los que ya se han producido.