La señal V-13 (conocida popularmente como “la L”) permite identificar un vehículo en el que al volante se encuentra una persona cuyo permiso de conducción tiene menos de un año de antigüedad. La utilización de este identificativo es obligatoria en caso de ser novel, por lo que sí se podría atribuir la comisión de una infracción leve si no la lleva. Por lo tanto, su uso es obligatorio durante el primer año de carné de conducir y se ha de colocar de forma visible en la parte trasera izquierda del vehículo. En el caso de ser novel y no llevarla o hacerlo de forma incorrecta es una acción sancionable con una multa de 100 euros.

Por el contrario, en el caso de los conductores que no son noveles y llevan la señal, también se considera infracción leve y sería sancionable con la misma cantidad (100 euros) puesto que no refleja la situación o circunstancia real del conductor.

La justificación a uno y otro supuestos la encontramos dentro del artículo 18 del Reglamento General de Vehículos, que dice que “las señales en los vehículos que tengan por objeto dar a conocer a los usuarios de la vía determinadas circunstancias o características del vehículo en que están colocadas, del servicio que presta, de la carga que transporta o de su propio conductor, se ajustarán en cuanto a sus características y colocación a lo dispuesto en el Anexo XI“. Dentro del Anexo XI en relación al uso de la señal V-13 se detalla que ésta “indica que el vehículo está conducido por una persona cuyo permiso de conducción tiene menos de un año de antigüedad“. Con respecto a su uso indica que “deberán llevarla los vehículos cuyos conductores hayan obtenido por primera vez un permiso de conducción durante el período de un año”.

Por lo tanto, tanto ser novel y no llevarla como tener más de un año de carné y usarla supondría una sanción económica de 100 euros, aunque al tratarse de una infracción leve no lleva aparejada la pérdida de puntos en ninguno de los dos casos.